Brioche

Esta semana ha sido un poco durilla en casa. Nos la pasamos de hospital. La peque de la casa. Nada grave al final. Pero son experiencias de esas que te hacen relativizar las cosas. 
Total que no estaba el horno para bollos. 
Por suerte el final de semana fue esplendido con el taller para fotografiar homemade de Alvaro Sanz al que asistí domingo. Me rencontré con mi cámara y la cámara conmigo, las ganas de aprender y un montón de ideas para el blog que espero ir plasmando poquito a poquito. Además conocí a unas chicas majísimas que son capaces de crear cosas preciosas. 
La cara y la cruz de la semana la rematé haciendo brioche-brioche. Que es cómo lo llamamos en casa para distinguirlo del pain brioché. Se diferencia básicamente porque es más viciosillo. Con un montón de huevo y mantequilla para variar. Y es una de esas recetas que tengo escondida en un cajón esperando siempre el momento. Y en esta ocasión lo abrí.

La receta es de Bonsfocs del taller con Jane Benoit de desayuno francés. La perdición total.
Aquí os la dejo.


Ingredientes:

  • 355 g de harina T-55 (no os volváis locos buscando esta referencia porque no la encontraréis aquí. Equivale más o menos a la harina normal que venden en el super. No compréis de repostería ni tampoco harina de fuerza)
  • 50 g de leche
  • 14 g de levadura fresca
  • 8 g de sal
  • 40 g de azúcar
  • 4 huevos
  • 170 g de mantequilla
  • 1 huevo para pintar
Elaboración:
  • Sacamos la mantequilla de la nevera para que esté a temperatura ambiente.
  • Mezclamos todos los ingredientes en un bol excepto la mantequilla con una espátula flexible. Es sólo la mezcla inicial porque después…
  • Amasamos hasta obtener una masa firme. 
  • Incorporamos la mantequilla a trocitos y la incorporamos a la masa.
  • Hacemos un segundo amasado hasta conseguir que la masa sea homogénea y suave. No os voy a engañar, cuesta. La masa patina como una pastilla de jabón. Pero os lo aseguro, acaba saliendo. 
  • La dejamos fermentar durante una hora en un bol cubierto con papel de film.
  • Una vez ha fermentado la dejaremos dentro de la nevera toda la noche.
  • Al día siguiente, le daremos la forma. Antes la dejaremos temperar un poco para que no esté tan fría.
  • Enhariamos la mesa.
  • Primero haremos una bola y la dejaremos reposar 20 minutos.

  • Una vez tenemos la bola la cortaremos en 8 partes como si fuera una pizza. También podéis cortar en trozos de unos 70 g (esto es lo que aconseja Bertinet, yo los encuentro un poco grandes para ser individuales).

  • Volvemos a echar harina en la mesa, cogemos cada uno de los trozos y le damos forma de bola (la masa es pegajosa aviso).

  • Una vez tenemos las bolas, tenemos dos opciones. Podemos hacer un pan grande juntando las bolas una al lado de otra en un molde de plum cake o  hacemos brioches individuales en un molde de muffins o magdalenas. Yo me incliné por esta última opción.
  • En el  norte de Francia, son tradicionales los brioche à tête (brioche con cabeza). Se trata de darle en la parte superior una forma redonda como si fuera una cabeza. Yo lo intenté sin mucho éxito porque con el siguiente levado perdieron literalmente la cabeza. No es la primera vez que lo intento.Tengo que seguir intentándolo. Pero por si lo queréis intentar vosotros os explico cómo hacerlo. Hay dos opciones. Cogemos una de las bolas y con el dedo marcamos como si fuera una sierra una pequeña parte de la bola.

  • Luego colocamos el brioche en el molde de muffin con la “tête” hacia arriba.
  • También podemos simplemente cortar la masa, darle forma de bola y engancharlo encima del resto de masa. Luego lo metemos en el molde con  la “mini” bola mirando hacia arriba. Aquí os dejo un vídeo genial que creo os ayudará más.
  • Escojamos la forma que escojamos, una vez listo, los pintamos con huevo y  lo dejamos reposar una hora y media más o menos.
  • Aprovechamos para calentar el horno a 190º.
  • Tras el último fermentado, pintamos de nuevo con huevo y colocamos los brioches en el horno durante unos 25/30 minutos.
Ya tenéis vuestro desayuno francés listo.
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2 comentarios
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  • Me encantan el brioche. Para desayunar, merendar y almorzar, de todo¡¡¡ Un abrazo.ResponderCancelar

  • He pasado a ver si el taller te había ayudado a coger impulso y veo que sí, a pesar de que la semana ha sido dura.Seguro que la semana que viene va todo mejor.
    Me encanta el brioche, tengo que hacerlo!!! Si puedo ayudarte en algo,dímelo.
    Un besoResponderCancelar

¡Hola! Soy Sonia Layola,

pastelera y coach emocional.

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