New York Cheesecake en vasitos

Bueno se acerca el fin de semana y ya veis que a medida que pasa la semana mis intenciones de volver a la rutina y comer sano van cayendo una una, como las de ir a correr. A mi favor tengo que decir que ha sido una semana muy estresante y que ya se acerca el fin de semana. Aunque visto escrito parece una excusa más y seguramente lo es. Junto a la de “acéptate tal como eres”, “ya tienes una edad”, “eres madre de dos”, “hay que acabar lo que queda en la nevera” y muchas otras que os resultarán familiares. Estas situaciones, como a mi me gusta llamarles, van aumentando a medida que me alejo del lunes como es natural. Y cuando llega el jueves y tengo clase en Hofmann, y una contractura en forma de pelota en el hombro, una ya una tira definitivamente la toalla y dice “pa qué”.

Total que apetecía una buena tarta de queso. Mi cuerpo, mis curvas gritaban New York Cheesecake. Y así, en vasitos como que te sientes menos culpable…

La verdad es que por mucho que intento volver a la normalidad mi cabeza se resiste un montón y pone trabas a mi famosa organización. De golpe como que no abarco ni un tercio de lo que habitualmente sería capaz de hacer. Y esto me genera mucho stress, sentido de culpabilidad y otras tonterías varias.

Así quemo garrapiñadas y las tiro en la taza del water causando una obturación histórica, el aceite de coco inunda la exprimidora y todo sale cogido con pinzas. Como mi cuerpo.

Ya os habréis dado cuenta  de que hoy el relato es el relato de mi día a día en la que la protagonista soy yo.

Una chica de mediana edad, que un día llegó a tener hasta ese “algo” que ya se fue (en pasado) y con dos niños preciosos pero intensos, y que devora a contrarreloj un NY cheesecake delante del ordenador después de una sesión de fotos un tanto accidentada casi a la hora de comer.

Por lo que creo que muy a mi pesar mío hasta que mi cabeza se niegue a ello, publicaré siempre que pueda dos veces pero cuando no sólo lo haré una. ¿No os importa no?

New York Cheesecake
La receta de hoy es de un monográfico de pastelería americana que hice con Betiña Montagne en Espai Sucre y está sencillamente delicioso. Como todo lo que hace ella.

Se puede hacer con una base de galletas Graham cracker o Digestive doblando los ingredientes, pero yo he preferido hacer esta versión en vasitos un poco más ligera. En el centro llevan una frambuesa, aunque en realidad, confieso, buscaba una mora.

Ingredientes unos seis vasitos:

110 g de azúcar
450 g de queso crema (es importante que sea de calidad)
17 g de harina floja
una pizca de sal
75 g de crema ácida (en su defecto la nata espesa sirve)
1 gramo de vainilla pura en polvo
1 huevo y medio (yo puse dos no muy grandes)
Moras o frambuesas

Empezamos precalentando el horno a 150º.

Batimos bien el queso durante unos 3 minutos o hasta que esté bien esponjoso. Mezclamos el azúcar con la harina y lo añadimos al queso a velocidad media hasta que esté bien incorporado. Es muy importante que vayamos parando la amasadora para bajar la crema que va quedando en las paredes de la batidora. Añadimos la crema agria, la vainilla y la sal. Siempre parando y bajando las paredes de vez en cuando. Añadimos los huevos uno a uno, a velocidad baja. Esperando a que se mezcle bien con la crema antes de añadir el siguiente. Una vez tenemos esto preparamos los vasos, ponemos una mora o una frambuesa dentro y con la ayuda de una manga pastelera rellenamos los vasitos. La cantidad de vasos dependerá del tamaño obviamente de estos. Yo tuve para 6 vasos.

Llenamos una bandeja alta con agua muy caliente y ponemos los vasos dentro. Vamos a hacerlos al baño María dentro del horno durante 10 minutos.

Y ya los tenemos. Si queréis hacerlo tipo tarta triturad 140 g de galletas tipo digestiva en polvo, las mezcláis con 60g de mantequilla y un gramo de canela en polvo. Forramos un molde de unos 20 cm con esta masa y horneamos unos 10 minutos, dejamos enfriar y rellenamos con la crema para la que doblaremos los ingredientes.Horneamos una hora más o menos a 150 grados.

Si os apetece la podéis cubrir con mermelada de frutos rojos, arándamos, frambuesas o lo que más os guste.

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15 comentarios
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  • Nada de sentirte culpable ni de estresarte, ¿para qué? Life happens, ya lo sabes. Hay veces que todo sale rodado y otras que no. Y somos igual de estupendas cuando todo sale bien y cuando todo sale mal. Y tú eres increíble aunque atasques el inodoro (yo casi me cargo el lavaplatos el otro día, después de hacer jabón). Además, si nos pasan esas cosas es porque hacemos cosas, ¿no? Que para que no te pase nada podrías quedarte sentada en el sofá y no ofrecer recetas estupendas a nadie ni alimentar con estas delicias a tu familia. O sea que culpabilidad cero. Si te apetece comer, comes y punto. Besos mil!ResponderCancelar

  • hehehehe doncs sí, hi ha moltes "situacions" que em són familiars, algunes les visc en primera persona i d'altres les he vist tota la vida en ma mare o en la meva àvia, són taaaant certes! El cert és que costa fer tot el que et proposes, les hores, els dies passen volant i si ets una persona organitzada ho vols poder fer tot i costa no tenir temps per fer-ho, ja en parlàvem ahir i és cert que te'n sents responsable i culpable si no les pots arribar a fer totes… en fi! Que genial és poder gaudir d'uns gotets com aquests per desestressar-se una mica! I és veritat que en aquest format et sents menys malament que si fos en forma de pastís! hahaha Com ens arribem a enganyar, veritat? Però així et sents una mica més bé i en gaudeixes moooolt més, que mentre fem les fotos, ho devorem tot! ;P

    Un petonàs bonica!! I ara, a gaudir del cap de setmana!! ^^
    ResponderCancelar

  • Pues las fotos te han quedado preciosas….¡qué dices!, pero si eres una baby todavía….jajaja
    Besos
    MarialuisaResponderCancelar

  • Gracias preciosa! 🙂 lo de baby lo dices por las arrugas o por los pliegues 😉 Un beso!ResponderCancelar

  • Sí, ya esto es lo que me digo, pero no funciona. Sigo estresándome y culpabilizándome. Conoces de algún interruptor mental? Ahora te doy la razón, estas cosas nos pasan porque hacemos cosas. Y este sí que es una razón positiva con la que me quedo. Un beso Paula! Te echaba mucho de menos!ResponderCancelar

  • Sí que ens enganyem sí,je,je. El pitjor és quan faig dos sessions seguides perquè acabo provant les dues. Però que hi farem, no ho puc evitar 😉 Estant molt bons aquests gotets, de debó. Ara la vull probar de fer amb pastís.

    Un petonàs i bon cap de setmana!ResponderCancelar

  • Si quieres un dia nos sentamos a hablar de esos sentimientos que aveces también son mutuos pero de paso nos vamos zampando tambien una ny cheesecake o estos vasitos que tan geniales aparecen en la entrada de este post y que doy por sentado que estan de autentico escandalo. Eso si, el café ya lo pongo yo 😉
    Besotes preciosa!ResponderCancelar

  • Hola, está receta parece muy, muy apetecible. Lo de tus planes que no siempre puedes cumplir, te entiendo perfectamente, me pongo nerviosa cuando no llego a todo, pero últimamente me digo que ya soy muy mayor para echarme broncas a mí misma, jajaj, así que como dice, los planes están para cambiarse. Besos.ResponderCancelar

  • Pues claro! Me encantaría! No hay nada como zamparse cheesecakes a ritmo de chachara 🙂 Cheesecakes o cualquier cosa dulce, con te o café lo que te apetezca. Un beso preciosa!ResponderCancelar

  • Hola guapísima, estos vasitos son muy fáciles y están realmente buenos. Y hasta se pueden hacer con el lavaplatos con frascos herméticos, qué te parece la idea? 😉 Aún quedan más ricos. Cocción larga y temperatura baja. Yo también me digo de relajarme que ya estoy mayor para echarme broncas, pero sólo me funciona a medias. Tendré que cambiar objetivos 😉 Un beso bonita y a ver si hablamos que hace mucho que no sé de vosotros. Un bezaso!ResponderCancelar

  • ¡Hola guapisima! Nada de venirse abajo, eh? ya sabes cuando tengas un mal día un vasito de estos seguro que te lo arregla je je je.

    Bromas aparte, te entiendo perfectamente, a veces queremos hacer tantas cosas que son imposibles, y necesitamos resetear nuestra mente y para volver a coger todo con más fuerza.

    ¡¡¡Ánimo, que tienes un blog que me tiene fascinada!!!

    Un besazo.ResponderCancelar

  • Hola bonita! Muchas gracias por pasarte por aquí y dejar un comentario, no sabes la fuerza que me dan 🙂 Creo sinceramente que a veces generamos necesidades. Por eso no paramos, pero lo que dices, saber resetear y mejor delante de un vaso así es muy sano. Un beso muy muy fuerte!ResponderCancelar

  • Anónimo

    Hola Sònia, em podries recomanar alguna marca concreta de formatge per fer aquests gotets?
    Gràcies!
    LauraResponderCancelar

  • Hola! Doncs jo he fet servir Philadelphia o sigui que ja veues, ben fàcil de trobar 🙂 El que no utilitzaria són marques blanques si no estan ben segura de la seva qualitat. Si fas els gotets ja em diràs si t'han agradat. A mi m'encanten. Una abraçada!ResponderCancelar

  • […] mundo de los cheesecakes es infinito. Hay más vida detrás del New York cheesecake, créeme. Si te das una vuelta por el blog encontrarás cheesecake con mango, con queso […]ResponderCancelar

¡Hola! Soy Sonia Layola, pastelera artesana y fotógrafa culinaria. Bienvenido al rincón desde el que comparto todo lo que sucede en mi día a día, entre harinas y luces.

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